El Espíritu nos dé la capacidad de escuchar la voz de quien no tiene voz. Veremos, entonces, lo que los ojos aún no ven: ese jardín, o Paraíso, al que solo nos acercamos acogiendo y cumpliendo cada uno su propia tarea.
| Mi Jardín |
https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/audiences/2025/documents/20251119-udienza-generale.html
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